25/3/15

El Mundo: Los 5 jurados más estúpidos de la historia

Por Foro Jóvenes

Foro Jóvenes

Debido a los recientes acontecimientos, la gente está de nuevo preguntando si todo esto del "juicio por jurados" no será una porquería. Por un lado, se predica que una de las mayores ventajas de la democracia occidental es el derecho a ser juzgado por un jurado de sus pares. Por otra parte, sus "pares" son un grupo de personas que han perdido el trabajo, o que están generalmente molestos y/o aburridos con el proceso, y que pueden o no estar locos. No es de extrañar que este sistema ande mal. Y es simplemente sorprendente lo mal que va.

Puesto N° 5
Un jurado consulta un tablero ouija por un veredicto

Juego esotérico Ouija

No nos malinterpreten: si los tableros Ouija realmente pudiesen ser usados para consultar a los muertos en la otra vida, serían utilísimos para resolver asesinatos (o al menos para encontrar cadáveres). Pero su validez como una herramienta forense en realidad aun no es reconocida por la ciencia moderna.

Pero no se lo digas a un jurado en el Reino Unido, que estaba teniendo algunos problemas deliberando en el caso de Stephen Young, quien era acusado de asesinar a una pareja como parte de un fraude a la aseguradora en la década de 1990. Como es típico cuando un jurado no puede llegar a un veredicto, el juez los hizo confinar en un cuarto de hotel por la noche para que arreglaran sus mierdas. Pero en algún punto de esa noche, tuvieron una brillante idea y sacaron un tablero Ouija, imaginando que podrían obtener algunas respuestas si sólo le preguntaban a las víctimas del asesinato directamente.

En su defensa (o no), estaban bastante ebrios: el jurado tomó ventaja del componente “todos los gastos pagos” del aislamiento, y las cosas comenzaron a salir mal cuando alguien localizó el gabinete del licor. Y es cierto que 4 de los miembros del jurado estaban absolutamente de acuerdo con invocar a los muertos vía Ouija, pero estaban tan borrachos que probablemente habrían aceptado rezar sobre entrañas de cabra.

De cualquier modo, supuestamente los 4 miembros del jurado se sentaron en la oscuridad con sus manos en una copa volteada y le pidieron asistencia al mundo espiritual. Un fantasma identificándose como Harry Fuller, una de las víctimas de asesinato, guió la copa sobre el tablero Ouija y deletreó las palabras “voten culpable mañana”. ¡Listo!

Claro, cuando la corte descubrió que el veredicto de culpable fue decidido de los resultados de un juego para la fiesta de cumpleaños de un niño de 12 años, despidieron al jurado y comenzaron todo de nuevo, poniendo a Young de nuevo a juicio con las instrucciones explícitas de que los poltergeists sólo iban a ser consultados si han sido juramentados como testigos.

Puesto N° 4
Una miembro del jurado seduce al acusado

Seducción de la jurado al acusado

Obviamente la parte más importante de la selección del jurado es filtrar los favoritismos: si una celebridad va a juicio, no van a poner al presidente de su club de fans en el jurado. Así que ser un buen miembro del jurado significa permanecer imparcial y no dar ninguna apariencia externa de favoritismos. Tal como, digamos, follarse al acusado durante el juicio.

En 1995, el infame gánster canadiense (sí, hay gánsteres canadienses) Peter Gill fue arrestado y en la corte encaró unos cargos muy serios por asesinatos de pandillas y narcotráfico. Después que el caso comenzó, una de las miembros del jurado, Gillian Guess, evidentemente pensó que asesinato y narcotráfico eran totalmente sexys, porque inmediatamente se enganchó con él en un cuarto de hotel.

Ahora, Guess declararía después que pensó que Gill era uno de los abogados, así que probablemente estaba confundida sobre por qué todos los demás en el cuarto parecían enojados con él. Pero aun tras descubrir que el hombre había hecho cosas feas y en realidad era un acusado de asesinato, continuó haciéndole ojitos diariamente a través de fotos de escenas del crimen y apasionados testimonios de testigos, y teniendo sexo con él de noche.

Ni siquiera intentó esconder la aventura, tampoco, contándole a su hermana, a su mejor amigo, y hasta a su hija adolescente que estaba intoxicada por este señor del crimen casado 10 años menor que ella. No es sorprendente, Guess votó para absolverlo, y tras conseguir que el resto del jurado subiese a bordo, Gill caminó libre.

Después que las autoridades descubrieron la aventura, Guess se convirtió en la primera persona acusada de tener sexo con un acusado mientras se sentaba en el jurado, un crimen tan idiota que ni siquiera tenían un nombre para este aun. Su defensa era que simplemente no pensó que esto afectaría su decisión. Desafortunadamente, no pudo encontrar a nadie en su propio jurado para tirarse, así que la enviaron a prisión por 18 meses.

Pero si pensaste que este es el acto sexual más inapropiado en la historia del sistema legal, tenemos un contendiente bastante cercano…

Puesto N° 3
Un jurado excitado por el testimonio de la víctima

Masturbación durante el juicio

No puede haber trabajos mucho más horribles en el sistema legal que ser miembro del jurado en un caso sobre abuso sexual de víctimas menores de edad. Tienes que sentarte allí y escuchar cada detallecito gráfico, incapaz de bloquearte porque, tú sabes, podría todo resultar relevante para el veredicto. Y no fue sorpresa cuando, en un caso de Nueva Zelanda, un miembro del jurado le dijo al juez que había sido perturbado en los detalles, lo que provocó que el juez en un punto enviara al jurado a casa temprano.

Pero ese jurado después confió a sus colegas que, de hecho, el problema era que había sido excitado por los testimonios de las víctimas. ¡Espera, hay más! Porque aunque ya es difícil ver como el hombre pensó que admitir su problema en algún modo iba a terminar bien, no se detuvo allí. Volvió al cuarto del jurado con una seria sesión de “demasiada información” cuando describió como había estado usando un condón en la corte en un intento por hacer frente a la situación. Así… cuando dijo “excitado”, era un tipo de eufemismo.

Otro miembro del jurado, probablemente sintiéndose más que un poco perturbado sobre lo que había estado sucediendo bajo el escritorio mientras trataban de enfocarse en cuestiones legales, llevó el problema al juez, quien decidió que ponerse cachondo por los detalles de un crimen probablemente es un conflicto de interés y rechazó el caso con base de la erección más inapropiada de la historia.

Puesto N° 2
Convertir la deliberación en un estudio de la Biblia

El jurado es tan oscurantista que se vuelve a juzgar con la Biblia

Hay una razón por la que, en cualquier caso de la corte, no se te permite hacer tu propia investigación, aun si es tan inocente como buscar términos legales en Wikipedia durante el juicio (sí, eso sucedió). Como que derrota el propósito: se supone que trabajes sólo con lo que los testigos y abogados te dan. Y sin importar tus antecedentes u opiniones, vas a hacer un juicio puramente según la ley.

Con suerte podrás ver porque fue un problema cuando, en 1994, un jurado de Colorado tratando de decidir si el asesino convicto Robert Harlan debería recibir la pena de muerte se dirigió a la Biblia por una respuesta.

Durante sus deliberaciones, los miembros del jurado comenzaron a llevar el Buen Libro a la corte con ellos y leer algunos pasajes relevantes del Levítico, hasta pasándose extractos impresos, en un intento por imaginar que haría los judíos del Viejo Testamento en esta situación. Desafortunadamente, la corte tiene reglas estrictas sobre usar materiales externos en las deliberaciones del jurado: ya sea un episodio de CSI o la Palabra del Señor, simplemente no está permitido.

Los abogados defensores de Harlan escucharon de la inspiración divina del jurado y exitosamente fueron capaces de dar la vuelta al veredicto que lo condenaba a muerte. Claro, aun tiene por delante una vida en prisión, pero eso es mucho mejor que lo que el Libro del Levítico le habría dado a él (demanda la pena de muerte para todo desde adulterio hasta las palabrotas).

Puesto N° 1
Organizar un torneo de sudoku durante el juicio

El jurado no presta atención al juicio

Ya que la mayoría de las personas obtiene su conocimiento de los juicios por jurado de La Ley y el Orden o A Few Good Men, una cosa de la que no se dan cuenta es que los juicios son aburridos. Alucinantemente aburridos. La mayoría de los juicios duran unas 6 horas al día y pueden continuar por semanas. Así que básicamente estás yendo a clases llamadas “Problemas de Otras Personas”, y no hay Wi-Fi.

En Australia, un juicio criminal en el cual dos hombres estaban encarando sentencias de por vida se extendió por tres meses, con cientos de testigos, y millones de dólares, y difícilmente era un thriller de John Grisham que te deja al borde de tu asiento. Así que el jurado decidió tomar un hobby. A sólo una semana de los argumentos finales, el juez estuvo horrorizado al descubrir que 5 de los miembros del jurado habían estado jugando sudoku todo el tiempo.

Irónicamente, el juez previamente había elogiado al jurado por estar tan atento y tomar copiosas notas. Pero las sospechas surgieron cuando alguien notó que, extrañamente, parecían estar tomando notas verticalmente. Después que la historia real se reveló, el vocero del jurado admitió que su conducta indebida había comenzado simplemente porque el juicio era demasiado aburrido, y que no sólo se dedicaban al juego en sus ratos libres, sino que habían formado un torneo de este y comparaban sus resultados durante sus recesos para almorzar.

No hay ley contra esto, así que sólo agradecieron a los miembros del jurado y los enviaron a casa, y una nueva tanda fue traída para comenzar el costoso calvario de meses de duración de nuevo desde el principio. Pero el problema inspiraría un nuevo grupo de directrices explicando que es inaceptable para un jurado tratar a un juicio como a un viaje en autobús interestatal.



Artículo Original:
5 Stupid Juries That Prove the Justice System Is Broken

Cracked.com
18 de julio de 2013

12/1/15

España: 20 años de retroceso de la justicia penal por culpa del jurado popular

Por La Opinión de Málaga
 
La Opinión de Málaga
España
 
Extractos:
 
El jurado como institución cumple veinte años, dos décadas ya desde que aquel mayo del 95 el legislador alumbrase una norma con el marchamo de los juristas más progresistas del país, veinte años que han dado para muchos procesos –231 en Málaga–, una experiencia de incalculable valor que debería servir a unos y a otros para pensar si es necesaria ya una reforma a fondo o, por el contrario, es mejor seguir así.
 
Hay quien aboga por derogar directamente la norma, porque considera que un jurado que tengan entre sus componentes un importante factor emocional, y que no se ciña sólo a la solidez y contundencia de las pruebas que se practican en el plenario, es un peligro y, de hecho, se han dado casos de personas inocentes que se han pasado una buena temporada a la sombra por la volubilidad y apasionamiento de los ciudadanos en este tipo de asuntos; o, por qué no decirlo, por los juicios paralelos alentados por la prensa e, incluso, por el fuego y la gasolina que han echado los abogados defensores a este tipo de asuntos.
 
Hay expertos que abogan por reducir el catálogo de delitos que pueden someterse a un jurado popular hasta dejarlo prácticamente en el homicidio y el asesinato, porque creen que ilícitos como la malversación de caudales públicos o el cohecho son muy técnicos jurídicamente como para que una persona lega en derecho pueda comprenderlo en toda su naturaleza.
 
Sea como fuere, hay quien prefiere directamente el tribunal profesional, formado por magistrados que llevan años presidiendo juicios y, por tanto, están menos sujetos a variables emocionales que pudieran determinar una sentencia en un sentido u otro.
 
En Málaga es tristemente célebre la barrabasada que se hizo con Dolores Vázquez, una mujer a la que destrozaron la vida acusándola de un crimen que jamás cometió.
 
 
Un debate sobre el jurado
Por José Antonio Sau
 
La Opinión de Málaga
12 de enero de 2015

23/8/14

Australia: Las evidencias macabras aumentan las condenas

Por David Bright

Universidad de Nueva Gales del Sur (University of New South Wales)

Extractos:

Una investigación revela que a los miembros del jurado que se les presenta evidencia espantosa, tales como descripciones o imágenes de tortura o mutilación, son hasta cinco veces más propensos a condenar a un acusado, a comparación de los miembros del jurado que desconocen tal evidencia.

El hallazgo, a partir de dos estudios publicados de juicios simulados, ha ocasionado preocupación a la Comisión de Reforma Legislativa de Australia, pues demuestra que admitir pruebas horripilante puede perjudicar jurados por influir en ellos para tomar decisiones basadas en la emoción o el deseo de castigar a los acusados.

“La información horripilante en la forma de imágenes o descripciones parece influir en las decisiones de los jurados al aumentar el valor incriminatorio que atribuyen a esas pruebas”, dice uno de los autores de la investigación, David Bright, un estudiante de doctorado de la UNSW

“Los resultados de nuestra investigación y de otros investigadores sugieren que la influencia perjudicial de la evidencia espantosa en la toma de decisiones se produce en un nivel inconsciente. Los miembros del jurado parecen no ser conscientes de hasta qué punto son susceptibles de manipulación como consecuencia de la exposición a este tipo de pruebas.

“La introducción de pruebas horripilantes puede influir en el jurado en la toma de decisiones al dañar injustamente el caso de un acusado, por ejemplo, al provocar una respuesta irracional, emocional, o dando una importancia indebida a esta evidencia”.

“Salvaguardas establecidas, tales como direcciones judiciales que los jurados deben ver esas pruebas de una manera tranquila y deliberada probablemente no ofrecen suficiente protección a los acusados”.

En un estudio de 2004, los investigadores hicieron que 68 estudiantes de tercer año de psicología UNSW leyeran una transcripción de un juicio hipotético que implica un acusado de asesinato de su ex esposa. Los participantes fueron asignados a uno de dos condiciones en la evidencia: una espantosa y una no horripilante.

En la versión no horrible, la víctima fue apuñalada en el pecho. La víctima fue “brutalmente torturada” por más de 30 minutos, ya que se hicieron numerosas incisiones a su cuerpo con un instrumento afilado. El rostro de la víctima fue “borrado irreconocible” y se hicieron cortes a casi todas las partes de su cuerpo. Después de su muerte, se hizo un intento de decapitar el cadáver.

Los participantes que apreciaron la evidencia espantosa fueron más del doble de proclives de encontrar al acusado culpable (34,4%) que los participantes que no la apreciaron (13,9%).

Por otro lado, en un estudio de 2006 los investigadores encontraron que los miembros del jurado en simulacros que veían fotografías horripilantes, en comparación con aquellos que no vieron las fotografías, informaron experimentar reacciones emocionales significativamente más intensas, incluyendo una mayor ira contra el acusado.

Además, la tasa de condena fue significativamente mayor entre los miembros del jurado que fueron testigos de la evidencia visual en forma de horripilante (41,2%) o fotografías neutras (38,2%) en comparación con la tasa de convicción entre los que no tienen evidencia fotográfica (8,8%).

“El estudio reveló que los jurados simulados que vieron la evidencia fotográfica horripilante atribuyen peso significativamente mayor incriminatoria a las pruebas de cargo que por jurados simulados que no ven ninguna fotografía”, dice el Dr. Goodman-Delahunty.

“Análisis adicionales revelaron que los jurados simulados que veían fotografías horripilantes calificaron las pruebas de cargo como más adecuadas y suficientes para apoyar un veredicto de culpabilidad en comparación con jurados simulados que no veían ninguna fotografía o que veían evidencia fotográfica neutral”.

El estudio concluye que la admisión de evidencia fotográfica horripilante parece aumentar el valor incriminatorio que los jurados atribuyen a la evidencia de la fiscalía, al influir en el estado emocional de los jurados.


David Bright
UNSW (University of New South Wales)
Universidad de Nueva Gales del Sur 
23 de agosto de 2014

2/6/14

Buenos Aires: Nadie quiere el juicio por jurados

Por Agencia NOVA
 
Encuesta que exhibe el rechazo al juicio por jurados

Si algo quedó en claro con la sanción de las leyes de juicio por jurados es que no se trata de una demanda de la población, sino del lobby de determinados grupos afines a las instituciones norteamericanas o con intereses económicos en su implementación (p.ej., la mayoría de sus promotores publican libros sobre las leyes impulsadas). La población ha manifestado su clara oposición al juicio por jurados, lo que se aprecia cada vez que se realiza una encuesta.

Enlace: Versión On Line

Agencia NOVA
2 de Junio de 2014

14/4/14

España: Las debilidades del jurado popular

Por El Comercio.es
  
El Comercio.es - Gijón
 
Extractos:
 
¿Está cualquier ciudadano capacitado para impartir Justicia? Las últimas vistas orales que se han celebrado mediante la modalidad de jurado popular en Gijón no han estado exentas de controversia.
 
La última, la semana pasada durante el juicio por el crimen de la cuadra de Quintueles (Villaviciosa), que sentaba en el banquillo de los acusados a Ángel F. V. por haber disparado a Evaristo Álvarez Pastur con la escopeta de caza apoyada en su pecho. El primer proyectil le «reventó el corazón», tal y como quedó acreditado en el juicio.
 
Los integrantes del jurado popular rebajaron con su veredicto a la mitad la condena solicitada por la fiscalía y por las acusaciones particulares, que lo consideraban autor de un delito de asesinato y pedían para él 16 y 17 años de prisión respectivamente.
 
Los razonamientos que utilizaron en su deliberación los integrantes del jurado popular fueron apabullantes, ya que dieron por probado que el enjuiciado tenía las capacidades volitivas seriamente mermadas por la humillación que le causó saber que su amigo 'Varis' había iniciado una relación sentimental con su excompañera sentimental.
 
Los peritos forenses que le sometieron a examen, en cambio, concluyeron que Ángel F. V. «sabía lo que hacía y era plenamente consciente de su conducta».
 
La víctima «le provocó, le amenazó y le llegó a decir que 'Disparase si tenía huevos', que 'se iba a comer la escopeta'». Apreciaron los miembros del jurado popular las atenuantes de arrebato y de confesión, ya que tras dejar muerto a Evaristo en la cuadra de caballos que le tenía alquilada, se personó en la Comisaría para avisar de que había matado a un hombre. No quiso, sin embargo, ser interrogado por la Policía.
 
Durante el juicio, el jurado, a tenor de la motivación que pusieron por escrito para emitir el veredicto, creyeron más la versión del psiquiatra pagado por el abogado de la defensa que la de los testigos y los peritos judiciales.
 
La familia y la fiscalía recurrirán la condena de siete años y medio que le impuso el magistrado de la Sección Octava de la Audiencia Provincial por el delito de homicidio.
 
Circunstancias similares, esta vez en contra del reo, se dieron en torno al conocido como 'crimen del Carvi'. El procesado por la muerte del hostelero Juan Carlos Roces fue condenado a 18 años de prisión tras someterse a un juicio en 2012 por la modalidad de jurado popular.
 
Poco después, en abril de 2013, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) fallaba a su favor y decretaba su puesta en libertad inminente. En febrero de 2014, el Tribunal Supremo tuvo la última palabra y confirma la absolución de José Antonio López Llorca.
 
Consideró que el fallo del jurado popular «vulneró el derecho a la presunción de inocencia», esto es, se emitió sin contar con pruebas suficientes que certificaran la autoría del crimen.
 
Juan Carlos Roces murió asesinado el 4 de marzo de 2010 dentro del bar que regentaba en la calle de Ezcurdia, tras recibir 19 puñaladas. Durante todo el procedimiento judicial negó ser el autor de la muerte violenta y achacó las contradicciones en las que había incurrido en su declaración ante la Policía por el miedo a que le «relacionasen en un asunto de drogas».
 
El crimen de la cervecería Carvi ha quedado sin resolver y ha vuelto a poner encima de la mesa las lagunas existentes en la polémica ley del jurado popular, aprobada en 1995 y que permite a ciudadanos participar en la impartición de justicia.
 
El Comercio.es
Olaya Suárez - Gijón
15 de abril de 2014

7/12/13

EE.UU.: Más de 100 condenas erróneas de jurados por año

Por CNN
 
EE.UU.: En los últimos 20 años se condenaron a más de 2000 inocentes
 
Extractos:
 
La historia de Michael Morton, contada en un documental de CNN, titulada “Un sueño irreal”, pone en la mira a las condenas erróneas en los Estados Unidos. Más de 2.000 personas con condenas erróneas fueron exoneradas entre el año 1989 y 2012, de acuerdo con los datos recopilados por la Universidad de Michigan Escuela de Derecho.
  
Más de 2.000 personas que fueron falsamente declarados culpables de delitos graves han sido exonerados en los Estados Unidos en los últimos 23 años, según un nuevo archivo compilado en dos universidades.
 
No existe un sistema oficial de registro de datos para las exoneraciones de los condenados en el país, por lo que los académicos debieron confeccionar uno.
 
El nuevo registro nacional, cuidadosamente ensamblado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y el Centro sobre Condenas Erróneas de la Facultad de Derecho de la Universidad Northwestern, es la lista más completa de las exoneraciones jamás compilada.
 
La base de datos compilada y analizada por los investigadores contiene información sobre 873 exoneraciones para las que tienen la evidencia más detallada.
 
Los investigadores, sin embargo, son conscientes de casi 1.200 otras exoneraciones, de las que tienen menos datos.
 
Ellos encontraron que los 873 exonerados condenados ​​inocentes pasaron un total combinado de más de 10.000 años de prisión, una media de más de 11 años cada uno.
 
Nueve de cada diez de ellos son hombres y la mitad son afroamericanos.
 
Casi la mitad de las 873 exoneraciones fueron casos de homicidio, entre ellos 101 condenas a muerte.
 
Más de un tercio de los casos fueron agresiones sexuales.
 
Las pruebas de ADN llevaron a la exoneración en casi un tercio de los 416 homicidios y en casi dos terceras partes de los 305 ataques sexuales.
 
A primera vista, se podría decir que hubo unas 2.000 condenas erróneas en 23 años, pero lo cierto es que el número probablemente sea mayor, ya que los datos en que las dos universidades basan su estudio son limitados, y en algunas jurisdicciones se reportaron números que, sencillamente, no son creíbles.
 
El registro general comienza en el inicio de 1989 y da una visión sin precedentes de la magnitud del problema de las condenas erróneas en los Estados Unidos.
 
La cifra de más de 2.000 exoneraciones “es sólo un comienzo”, dijo Rob Warden, director ejecutivo del Centro sobre Condenas Erróneas. “Sabemos que hay muchas más que no hemos encontrado”, añade el profesor de derecho de la Universidad de Michigan Samuel Gross, el editor del Registro Nacional de reciente apertura de exoneraciones.
 
Condados como San Bernardino en California y el condado de Bexar en Texas están densamente poblados, pero aparentemente no tienen exoneraciones, una circunstancia que los académicos dicen no puede ser correcta.
 
El registro no incluye al menos 1.170 acusados ​​adicionales cuyas condenas fueron revocadas ​​a partir de 1995 en medio de las exposiciones periódicas de 13 grandes escándalos policiales de todo el país. En todos los casos, los agentes de policía fabricaron delitos, por lo general mediante el “plantado” de drogas o armas a los acusados ​​inocentes.
 
En cuanto a los 1.170 demandados adicionales que quedaron fuera del registro, “sólo tenemos información incompleta acerca de la mayoría de estos casos” dijo el informe. “Algunas de estas exoneraciones son bien conocidas, la mayoría son relativamente oscuras. Las empezamos a notar por accidente, como un subproducto de las búsquedas de los casos individuales”.
 
Quizás la pieza más importante de información sobre esta base de datos, tan limitado como puede ser, es que es bastante claro que las condenas erróneas y los factores que conducen a ellos no se limitan a los casos de alto perfil.
 
Los casos de exoneración que reciben publicidad son, por lo general, los de violación y asesinato.
 
Aquí en Outside The Beltway, hemos tomado nota de tres casos de pena de muerte del estado de Texas solamente —Cameron Todd Willingham, Claude Jones y Carlos DeLuna— donde fueron ejecutados los hombres por crímenes que no cometieron.
 
En el Estado de Mississippi, Cory Maye pasó diez años en el corredor de la muerte por una condena de homicidio capital manchado por el racismo, el testimonio inadecuado de un corrupto médico forense, y un caso de identidad equivocada por la policía en el marco de una redada de drogas.
 
Lo que este estudio deja en claro, sin embargo, es que no es sólo la violación y asesinato lo que lleva a condenas erróneas, y que los factores que lo producen son bastante sorprendentes:  en el 50% de los 873 exoneraciones estudiados en detalle, el factor más común que conduce a falsas condenas se debió a testimonios o acusaciones falsas, 43% de los casos implicó la identificación equivocada de testigos, y el 24% de los casos involucró pruebas forenses falsas o engañosas. 
  
“Es ampliamente conocido que la mala identificación de testigos oculares es la principal causa de condenas erróneas en todo el país”, escribió el presidente del Tribunal Supremo de New Yersey, Stuart Rabner.
 
Los juzgadores deben tener en cuenta más de una docena de factores en la evaluación de la fiabilidad de la identificación de un testigo, incluyendo si un arma fue visible durante un crimen de corta duración, la cantidad de tiempo que el testigo tuvo que observar el evento, lo cerca que el testigo era el sospechoso, si el testigo se encontraba bajo la influencia de alcohol o drogas, si el testigo estaba identificando a alguien de una raza diferente y la duración del tiempo que había transcurrido entre el crimen y la identificación.
 
“Los miembros del jurado no están capacitados para evaluar e identificar los factores que pueden conducir a errores de identificación”.

Enlaces: Versión On Line 1 y 2

Outside the Beltway
“At Least 2,000 People Wrongfully Convicted In 23 Years”
21 de mayo de 2012
 
El Diario
“Prueban inocencia de hombre que pasó 25 preso por asesinar a su esposa”
Por Ana de Salvo
7 de diciembre de 2014

22/9/13

España: El jurado es una institución desastrosa para impartir justicia

Por El País

Jurado popular en España

Extractos:

En España, 3.971 personas formaron parte de un jurado el año pasado. Cobraron dietas de 67 euros diarios, comieron y cenaron (según la duración de las vistas) por cuenta del Estado, que les abonó también los desplazamientos y las noches de hotel necesarias mientras deliberaban.

Los juicios con jurado siguen siendo una minoría. En 2012 hubo 361 entre cientos de miles de procesos. Y desde que entró en vigor la Ley del Jurado, aprobada en mayo de 1995, se calcula (no hay datos exactos) que habrá habido unos 5.000, con 55.000 ciudadanos implicados en esta rueda apasionante, compleja, a veces temible, de la justicia.

Españoles de a pie han juzgado asesinatos, homicidios, delitos de coacciones, allanamiento de morada, cohecho, malversación de caudales públicos, infidelidad en la custodia de documentos o incendios. En 2011, uno de los veredictos más polémicos fue el que emitieron nueve valencianos que absolvieron al ex-presidente de su comunidad Francisco Camps de un delito de cohecho.

Algo así no se repetirá cuando se apruebe, después del verano, el nuevo Código Procesal Penal, porque limita el juicio con jurado a asesinatos y homicidios consumados. Muchos defensores del tribunal popular ven en esta revisión una pequeña derrota. Un paso atrás. Otros la encuentran razonable. “La gente se lía mucho con los conceptos jurídicos como cohecho, o el allanamiento de morada”, dice una agente que lleva tres años en la oficina del jurado de la Audiencia de Madrid.

Las deliberaciones son un momento crucial donde a veces surgen fricciones entre los jurados. Por eso hay quien considera que habría que mejorar “el proceso de selección”, como dice Raquel (nombre supuesto), una mujer que ha pasado hace poco por el trance de juzgar a un presunto asesino. “Habría que evaluar las capacidades de comprensión, razonamiento lógico, de memoria, de quien va a integrar un tribunal del jurado”, dice. Y es que a Raquel le resultaron especialmente complicadas las deliberaciones para alcanzar un veredicto. “Obtener un resultado que satisfaga a todos, y del que todos y cada uno de los miembros del jurado son responsables individualmente, para mí ha sido muy complicado y duro, especialmente por las consecuencias de las decisiones que un jurado debe adoptar”.

La magistrada Ana Ferrer, presidenta de la Audiencia Provincial de Madrid, piensa: “La función esencial del jurado es acercar la justicia al ciudadano. Si me preguntas si se ha conseguido, pues probablemente no”, reconoce Ferrer, sentada en su despacho con espléndidas vistas sobre el monte de El Pardo.

Según esta magistrada, el gran problema es que con el jurado se trata de implantar un sistema distinto al de nuestra tradición jurídica, basada en la motivación. Por eso carece de arraigo. Y la gente lo ve como un engorro. ¿Por qué tan poco entusiasmo hacia un cometido con abundante literatura fílmica? “Es una tarea incómoda, como cuando te toca formar parte de una mesa electoral”, concede Ferrer. Ningún parecido con ese gran clásico del cine, “Doce hombres sin piedad”.

Hacer justicia impresiona. Especialmente a un tribunal no profesional, sin la coraza que proporciona la rutina. Por eso, “en los juicios con jurado la estrategia de la defensa es totalmente distinta”, reconoce Eduardo Ruiz de Erenchun, miembro de un prestigioso bufete de Pamplona. Todo es mucho más didáctico. Y los interrogatorios, largos y procelosos. Por eso los juicios con jurado salen caros, en horas y en dinero.

Ruiz de Erenchun tiene fama de ser persuasivo con los jurados. Lo demostró con su defensa de Diego Yllanes, que se sentó en el banquillo como autor confeso de la muerte por estrangulamiento de Nagore Laffage, una estudiante de enfermería de 20 años, ocurrida el día de San Fermín de 2008, en Pamplona. El fiscal y las acusaciones particulares llegaron al juicio, celebrado en noviembre de 2009 en Pamplona, con lo que parecían abundantes pruebas de un crimen perpetrado con el agravante de alevosía. Y sin embargo, el jurado no consideró probado que la víctima pasara varias horas sometida a la brutalidad de su verdugo, ni que Nagore, de 20 años, se encontrara completamente indefensa ante Diego, de 27 años y experto en artes marciales, que la estranguló tras propinarle 28 golpes causantes de hematomas, algunos de ellos con derrames internos. Ruiz de Erenchun construyó su defensa con las dos herramientas clave que, según él, tiene que manejar un abogado defensor en estos casos. Se esforzó por establecer “una corriente de empatía entre el acusado y el jurado”, y recordó machaconamente al tribunal popular “la gravedad de condenar sin la convicción total”.

Luis Rodríguez, abogado y catedrático de Derecho Penal, miembro del comité de expertos que ha asesorado al Ministerio de Justicia para el nuevo Código Procesal Penal, cree simplemente que “los jurados son más fáciles de engañar que un tribunal profesional”. Rodríguez dice hablar por experiencia. Como abogado de la acusación privada en el juicio por el asesinato del joven de 18 años Álvaro Ussía en la discoteca madrileña El Balcón de Rosales, en 2009, convenció al jurado de que además del portero que golpeó mortalmente a Ussía, otros dos compañeros suyos habían actuado como cómplices. La sentencia fue corregida en instancias superiores. Rodríguez no aprecia la institución del jurado. La considera desastrosa para impartir justicia.

“Hay veredictos fallidos”. Como la escandalosa absolución en 1997 de Mikel Otegi, miembro de Jarrai, por el asesinato de dos ertzainas (el jurado apreció en el acusado una demencia transitoria). El jurado que condenó a Dolores Vázquez por el homicidio de Rocío Wanninkhof, en 2001, lo hizo basándose en un juicio mediático paralelo que la había condenado ya, antes de sentarse en el banquillo. Vázquez quedó en libertad, tras 17 meses de cárcel, cuando gracias al ADN se encontró al verdadero culpable.

El jurado del que formó parte Natividad Lorente, en 1996, no suscitó otro interés que el de ser uno de los tres primeros que se constituía en España, tras el largo paréntesis de la dictadura y los años de la transición. “Cuando me llegó la citación para presentarme en la Audiencia de Palencia, me puse muy nerviosa. No sabíamos cómo iba a ser eso. Pasé noches sin dormir”, recuerda ahora esta enfermera de 55 años, madre de dos hijos.

El caso que tuvo que juzgar Raquel no era mediático, pero sí grave. Un asesinato. Ella, una mujer formada y madura, lo vivió con enorme intensidad. “Tenía mucho interés en participar en un jurado popular, incluso lo hubiera hecho sin compensación económica”, dice. La experiencia, con ser buena, ha cambiado su opinión sobre la justicia, para peor.


Jueces sin toga
Por Lola Galán

El País
22 de septiembre de 2013

15/7/13

EE.UU.: Resoluciones polémicas de los jurados

Por El Diario mx

Juicio por jurados en U.S.A

Extractos:

Los dictámenes del jurado no siempre son bien recibidos por los familiares de las víctimas o acusados. Existen varios casos que fueron y son famosos por sus condenas y logradas absoluciones. Estos son los más emblemáticos.

La reciente decisión del juzgado norteamericano por absolver todos los cargos que pesaban sobre George Zimmerman, el excustodio que disparó contra un joven de 17 años de edad, sirvió para desencadenar una ola de críticas y también mensajes de apoyo estas últimas horas.

El hombre, ahora en plena libertad, forma parte de los casos más sonados en la historia del sistema judicial estadounidense, por la controversia que se ha creado en torno a la decisión de los jurados.

Además de Zimmerman existen casos que causaron rabia, asombro y hasta disputas en la opinión pública, siendo sus resoluciones impugnadas por miembros de la sociedad civil que aprovecharon el momento, tras conocer el fallo de la corte, para tomar las calles y protestar en contra del dictamen.

El caso de Amanda Knox, los juicios en contra de O. J. Simpson, las polémicas acusaciones en contra del fallecido Michael Jackson sobre presuntos abusos sexuales a infantes, siguen generando escozor en la memoria de los habitantes de EE.UU. reclamando la "vista gorda" que pudieron hacerse las autoridades al no tener aún sentencia definitiva para los acusados o declararlos inocentes, frase que celebró horas atrás Zimmerman.

Rodney Glen King

También, otro que se recuerda es el de Rodney Glen King, un trabajador de construcción africanoamericano que, mientras que gozaba de libertad condicional por robo, se dio a conocer a nivel nacional después de haber sido brutalmente golpeado por agentes de policía de Los Ángeles.

Cuatro de los oficiales de policía participaron en el incidente fueron acusados en la Corte Superior de Los Angeles de uso excesivo de la fuerza. Pero todo cambió cuando otro juzgado, donde los efectivos rindieron nuevamente declaraciones, reconoció como no culpables a tres de ellos. El caso caldeó los ánimos de muchos defensores de los derechos humanos.

Johannes Mehserle

El 13 de enero, las autoridades arrestaron en Nevada a Johannes Mehserle, el policia que asesinó a Oscar Grant, en ese momento lo acusaron de homicidio.

Mehserle, un policía del Bay Area Rapid Transit (BART), baleó y mató a Oscar Grant, mientras que éste yacía boca abajo un día de Enero del 2009.

El acusado fue condenado a dos años de prisión por homicidio involuntario. El veredicto desató la furia de los familiares de la víctima y de miles de personas en todo el país.

Beisbolista Barry Bonds

Desde el 2003, el exbeisbolista Barry Bonds fue una figura clave en el escándalo de Area Laboratory Co-operative Bay.

El jugador estaba bajo investigación por un gran jurado federal en relación con su testimonio en el caso Balco, y fue acusado de perjurio y obstrucción de la justicia el 15 de noviembre de 2007. La acusación alegaba que Bonds mintió bajo juramento sobre su supuesto uso de esteroides.

Howard K. Stern

Un juez de Los Ángeles, EU absolvió al abogado Howard K. Stern, ex novio de Anna Nicole Smith, de los cargos de conspiración para inducir a la ex chica Playboy a la adicción a los fármacos que le causaron la muerte.


La decisión del magistrado Robert Perry llegó dos meses después de que el jurado del caso declarara culpable a Stern y a la que fuera psiquiatra de Smith, Khristine Eroschevich.

Amanda Knox

Amanda Knox roba la atención de la prensa internacional; ahora tendrá que volver a un tribunal italiano en septiembre con el fin de declarar sobre su relación con la muerte de su amiga Meredith Kercher.


Knox y su ex pareja fueron condenados por el asesinato de la estudiante británica, hallada casi masacrada en Perugia, Italia en 2007. Rudy Guede, un hombre desempleado de Costa de Marfil, fue también condenado por el asesinato de Kercher.

O. J. Simpson

Otro que integra la lista es O.J. Simpson, de 65 años. El ex jugador estrella de futbol americano que después de su carrera como deportista, se convirtió en actor de cine y presentador de televisión. Pero una mala jugada del destino lo llevó a involucrarse en el homicidio de su ex esposa Nicole Brown, y de los delitos de robo y secuestro que hoy lo tienen tras las rejas.


Simpson de 65 años está en prisión por este caso, después de que en 1995 resultara absuelto. Su ex mujer Nicole Brown y su amigo Ronald Goldman fueron hallados muertos a las afueras de la propiedad de la primera. Simpson fue acusado inmediatamente del asesinato. Simpson fue sentenciado a cumplir entre nueve y 33 años de prisión. Aunque se estima que podría salir libre bajo palabra cuando tenga 70 años.

Scott Peterson

Scott Peterson, un vendedor ambulante de abonos químicos de 32 años, fue condenado a muerte por un jurado de 12 personas después de tres días de deliberaciones. Sería mediante inyección letal, si el juez así lo corrobora. El crimen: asesinar a su esposa y a su hijo neonato.


Tras hacerse público el anuncio del veredicto, una multitud aglomerada en los alrededores de los juzgados de Redwood City, en California, lanzó gritos de satisfacción. Era la prueba definitiva de que Peterson ya forma parte de la cultura popular de un país obsesionado con este proceso desde hace casi dos años.

Michael Jackson

Los escándalos nunca estuvieron exentos de la vida de Michael Jackson. El más polémico ha sido cuando fue acusado de abuso sexual a menores de edad. Después de diez días de deliberaciones, el jurado declaró inocente al cantante.


El artista era acusado de diez cargos por abuso sexual a menores de edad asistió varias veces a la corte para rendir cuentas ante la justicia. El juez le dijo en ese entonces: “La fianza ha sido exonerada, puede irse”.

John Hinckley Jr.

El juicio y dictamen a John Hinckley Jr. el hombre acusado de querer matar al expresidente Ronald Reagan en 1981, causó asombro entre la comunidad norteamericana.


El sujeto fue sentenciado a pasar sus días en un hospital psiquiátrico y se le absolvió el cargo de asesinato tras un fallo de la corte que le determinó demencia.

Casey Anthony

La pequeña Caylee Anthony tenía 2 años cuando fue hallada muerta en 2002. Su madre, Casey Anthony, se salvó de la pena de muerte al ser encontrada no culpable del crimen, en un juicio híper mediático que culminó en julio del año pasado.


Ahora, Casey busca limpiar su imagen a través de un videolog, pero sigue consiguiendo el rechazo de sus coterráneos. Otro caso que trae a remembranza el polémico O. J. Simpson.
 

El Diario mx - México
"Las resoluciones de juicios más controvertidas"
15 de julio de 2013

30/6/13

Reino Unido: Un debate abierto

Por Carlos Fresneda
 
Juicios por jurados en el Reino Unido

En el Reino Unido funcionan tres sistemas judiciales paralelos (uno en Inglaterra y Gales, otro para Escocia y otro para Irlanda del Norte). En cualquier caso, el uso del jurado –con antecedentes milenarios desde la época de los normandos– se reserva para delitos penales y ofensas graves, tales como difamación o fraude.
 
Los jurados están integrados por 12 miembros, entre los 18 y 70 años. En el pasado se requería un veredicto unánime. Hoy por hoy, y a discreción del juez, basta con que se alcance una mayoría de 10 a 2. La modificación fue para evitar juicios nulos por imposibilidad de llegar a la unanimidad en el veredicto.
 
Desde 1999, y con la justificación de evitar el "atasco" del sistema jurídico, han habido intentos de eludir el uso del jurado para delitos graves. En los últimos años se ha producido también un intenso debate por las exigencias y el 'estrés' que genera en los ciudadanos ejercer como miembros de un jurado. Los ciudadanos seleccionados están obligados a ver un vídeo en el que se les informan del cúmulo de obligaciones (incluido el secreto total después de finalizado el caso), cuyo incumplimiento podría llevarles a ser juzgados por desacato.
 
 
Diario El Mundo - España
El Tribunal Popular en el mundo
30 de junio de 2013

Francia: Un proyecto frustrado

Por Juan Manuel Vellver

Juicio por jurados en Francia

El jurado popular ha durado en Francia menos que un helado en la puerta de un colegio. La incorporación de ciudadanos a los tribunales siguiendo el modelo escabinado fue un proyecto puesto en marcha en 2011 por el gobierno conservador de Nicolas Sarkozy, con la voluntad de "acercar la justicia a la gente de la calle".

Dichos jurados, que funcionaron sólo durante unos meses a título experimental en las ciudades de Dijon y Toulouse, para tratar delitos con condenas superiores a los cinco años de reclusión, estaban integrados por tres magistrados así como nueve legos para la primera instancia y 12 cuando la corte era de apelación. Presididos siempre por un profesional de la Judicatura, sólo podían dictar una sentencia condenatoria si había unanimidad de los tres jueces técnicos y mayoría simple de cinco o siete entre los jueces legos.

Desde el 18 de marzo de 2013, el sistema ha sido puesto en barbecho por la actual Ministra de Justicia, Christiane Taubira. "A pesar de algunos aspectos positivos, la incorporación a nuestro tribunales de ciudadanos-asesores ha aumentado considerablemente los gastos de cada proceso y alargado las vistas sin que la imagen de la Justicia se haya visto mejorada", reza el comunicado emitido.

Según los magistrados Didier Boccon-Gibod y Xavier Salvat, a quienes Taubira encargó la evaluación de dicho procedimiento, los jurados escabinados adoptados a modo de prueba por la República Francesa implicaban varias dificultades, "empezando por la selección anual de los candidatos a participar en los mismos y su formación". Y su eficacia era dudosa ya que "en el tiempo que un audiencia ciudadana juzgaba tres casos, un tribunal integrado sólo de magistrados resolvía entre 12 y 20".

Enlace: Versión On Line

Diario El Mundo - España
El Tribunal Popular en el mundo
30 de junio de 2013